Alma que me transportas:
Voz desatada
Que a las almas ajenas
Llevas mi alma:
– Cinta, cinta de fuego
– Que pura y rauda
A los sueltos humanos
Alegras y atas;
– Pastora, pastorcilla
Enamorada,
Que junto al blanco y húmedo
Rebaño canta;
– Árabe, árabe fiero
– Que en su dorada
Hacanea parece
Volante llama;
– León, leon rugiente
De la montaña
Que como alud de oro
Al valle baja,
– Y en el villano impuro
La garra clava,
– Y en el dormido alumbra
El sol del alma;
– Lira, lira imponente
En la más alta
Cúspide de la tierra
Serena, alzada,
– En dos troncos de robles
Corvos las blandas
Cuerdas mordiendo, y trenzas
De rosas blancas
De los hilos sonoros
Sueltas al aura,
Cantando con pasmosas
Hercúleas cantigas,
De los dioses del cielo
Y tierra hazañas,
Y en himnos sin medida,
Como las almas,
Esparciendo a las nubes
La esencia humana,
Que en lento giro asciende
De la batalla
José Martí (Havana, Cuba, 28 de janeiro de 1853 — Dos Ríos, pequena localidade pertencente ao município de Jiguaní, Cuba, 19 de maio de 1895). In “Poesia completa. Edición crítica”. La Habana, Cuba: Editorial Letras Cubanas, 1993